Cuenta cuentos
"Hermano reloj"
Autor: Antoniorrobles
Antojniorrobles es el seudónimo de Antonio
Joaquín Robles SoleR. (Robledo de Chavela, (Madrid), 18 de agosto de 1895 - San
Lorenzo de El Escorial (Madrid), 23 de enero de 1983).
Bajo el lema "Palabra de Mujer" Esther Sáez nos hace una introducción, no solo del perfil de las intervinientes, sino de los objetivos que se plantean en el ámbito de Robledo de Chavela que, de momento, pasa por constituir un grupo estable de mujeres, integradas en esta asociación y con un compromiso de realizar al menos un par de actividades al año.
En su papel de moderadora, en primer lugar nos presenta a Annika Coll Eriksson, Jefa de Bomberos de la Comunidad de Madrid, quien hace una sencilla pero sentida exposición de su quehacer diario en un mundo mayoritario y tradicionalmente masculino. Nos expone su trayectoria profesional, sus reflexiones hasta tonar la decisión de abandonar la arquitectura para presentarse a unas oposiciones para pertenecer al cuerpo de bomberos, cuando la ofrecen hacerse cargo de la organización al más alto nivel, y las vicisitudes del día a día, los afectos, el orden, la disciplina, las relaciones jerárquicas, con los sindicatos, con sus homólogos de otras organizaciones con funciones en el ámbito de las urgencias y emergencias y, lo, que es más importante, cómo lo vive desde su perspectiva de mujer.
Posteriormente Elina Pereira, nos leyó un breve relato del libro titulado "El País del viento" de Sylvia Iparraguirre, escritora argentina. Ella recuerda su infancia en la Pampa al calor de una familia de origen vasco-leonesa "mi abuela era el cuerpo y la voz de la mayoría de los relatos. ...La infancia vive dentro del lenguaje: el lenguaje materno, el lenguaje familiar, es lo que uno es y no algo diferenciado de lo que somos; lenguaje y ser es lo mismo".
En España, el ocho de marzo de 1910 tiene también una significación especial, pues a partir de ese día la mujer pudo acceder a la Enseñanza Superior en igualdad de condiciones que el hombre, cuando se aprobó una real orden que autorizó “por igual la matrícula de alumnos y alumnas” poco después de que Emilia Pardo Bazán fuera nombrada consejera de Instrucción Pública. Bien es cierto que anteriormente, las pioneras de finales del siglo XIX habían comenzado a ir a la Universidad pues no existía ninguna ley en contra. No estaba prohibido, al principio, porque simplemente nadie había pensado, jamás, en que una mujer quisiera estudiar y, mucho menos, que lo necesitara para ser una buena madre y esposa.