La forastera
Olga Merino, nacida en Barcelona, se formó en Ciencias de la Información. Ha vivido en Londres, donde cursó un máster en Historia y Literatura Latinoamericanas, y en Moscú. También es profesora en la Escuela de Escritura del Ateneo de Barcelona. Es autora de tres novelas y un relato. Una gran desconocida para muchos, que nos ha sorprendido por la calidad de la novela.
Ángela, Angie, contempla la vida cobijada en una vieja casa familiar de una aldea en el sur de España, en compañía de sus perros y los espectros de sus antepasados. Narrada por ella misma, alternando presente con pasado, en brazos de la desesperanza. El descubrimiento del cadáver del cacique local desencadena el relato con una prosa seca, evocadora, precisa, y a veces abrupta, con frases rotundas y bellas “En la umbría, donde se afilan los últimos fríos del invierno”. De una rudeza que emociona. La muerte y el suicidio, campan a sus anchas por la aldea.
Angela, en la cincuentena, ha tenido una vida azarosa, con un amante pintor en Londres que se suicidó, y cuyo recuerdo de los colores en sus óleos, mediatiza su visión del mundo. El conocimiento de la verdad de los orígenes de su familia, el suicidio de su padre, la relación con Emeteria la que creía tía abuela y en verdad sólo abuela, le empujan a una investigación sobre los suicidas cercanos, algunos con una cercanía revelada familiar, y relaciones inconfesables. El relato describe, a la perfección, imágenes que nos hacen sentir el viento, la naturaleza, el frío. el calor, los olores, los paisajes. Nos perturba el ánimo y remueve sentimientos.
La vida en la aldea, caciquismo, servilismo, emigrantes, amores prohibidos, añoranzas, homosexualidad, un cura quizá enamorado, un ambiente opresor y su propia persona desubicada, forastera, de ningún lugar. Las ánimas de sus antepasados, merodean por la vieja casa. El asesinato de sus perros, el relato de la agonía de Pluto, provoca un sentimiento de horror y abatimiento en el lector. El acto infame, sido realizado supuestamente por la familia de los caciques, y desencadena su furia, su venganza, quemando su nave y la de los caciques con un fuego purificador, descrito en sus luces, sombras y olores con gran maestría, y de un realismo estremecedor.
VOCABULARIO DE LA FORASTERA
vaharina = vapor, vaho, niebla
alpende = atrio o sotechado
horcón = horca grande
agraz = sin madurar
caliche = en las frutas, señal que queda por un daño recibido.
halda = regazo
escamondar = quitarle a un árbol las ramas inútiles y hojas secas
galpón = cobertizo, granero
fanal = farol
barda = seto, tapia, vallado
verdeo = recolección de frutos en verde para consumirlos antes de que maduren
risa trunca = risa cortada
brega = faena, trabajo
retinta = de color castaño oscuro
jarrear = Sacar frecuentemente agua de un pozo, a fin de que no se cieguen los veneros
carrasca = encina pequeña
lumbrarada = lumbre grande
escardillo = azada pequeña
greda = arcilla arinosa
zalagarda = emboscada
aire caliginoso = aire denso
caliche = pequeña costra desprendida del enlucido de la pared
peltre = acero esmaltado o acero porcelanizado
marjal = terreno pantanoso
zahúrda = pocilga
mechinal = hueco cuadrado donde se colocan las vigas
torzal = unión de varias cosas para hacer una hebra
Nota :Incluimos este vocabulario que puede facilitar la lectura de La Forastera, realizado por Mayte González-Gil, presidenta de La Peña
